Qué equivocada estaba pensando en que el amor es para toda la vida, mi frase preferida siempre había sido "tú y yo hasta la muerte" y aunque mis primeros años de relación después de casarme con mi exmarido fueron los más maravillosos del mundo, yo vivía en una burbuja y digamos que estaba virgen en muchos aspectos de la vida.

No puedo afirmar que el amor no existe porque seguramente haya sido mi mala experiencia, pero tengo esa espinita clavada dentro y este blog me servirá para encontrarme un poco mejor y contaros mis propias vivencias, pero las actuales, que distan mucho de aquella jovencita de 18 años que pensó que la vida era muy bonita y que jamás tendría problemas con los hombres.

A día de hoy soy una mujer que no pierde la oportunidad de tener sexo liberal siempre que me apetece, se acabó eso de ser una mojigata porque no conduce a nada, vivo la vida al máximo aunque haya sido a base de palos...

El caso es que después de un montón de años me enteré que mi ex se había acostado con casi todas mis amigas, que vergüenza ¿verdad?, pero yo tengo dignidad y la conciencia muy tranquila de que me porté muy bien con él, la vida al final te da tu merecido y él ahora está muy solo, aunque tampoco le deseo mal porque seguramente conmigo era un infeliz.

Yo os puedo recomendar chicas que cuanto más tarde empecéis en serio con un chico mejor, tenéis toda una vida por delante y las experiencias os harán descubrir quién es para vosotras y quien no, a veces encapricharnos de alguien nos nubla la vista y somos incapaces de ver que no tenemos nada que ver con esa persona. Haced caso a las personas que os quieren porque ellas verán la realidad, escuchadlas sin ser tampoco esclavas de sus palabras puesto que tenemos que tener nuestra propia personalidad, pero no creáis que lo sabéis todo porque cometeréis un grave error que os puede costar muchos años de vuestra vida.

Este es mi primer post y en él quería explicaros un poco por qué me he decidido a escribir, pero no penséis que voy a contaros penas ni mucho menos, os voy a ir contando cómo salí del bache y cuánto disfruto ahora sin ataduras morales ni físicas, no os puedo adelantar más...